Antes de redactar cualquier guión, tenemos que determinar cuál será el mensaje único. Un error común en las campañas de radio, es usar las voces de los locutores más conocidos.

Una voz es una personalidad. Por más que un locutor pueda fingir voces (como el cenzontle), el oído del radioescucha detecta las ondulaciones y los ritmos de una persona a la que ha escuchado cientos o miles de veces.

Otro error, es creer que la música o el fondo del spot es sólo un requisito técnico y no parte esencial del mensaje.

Hemos visto y escuchado miles de guiones de radio en los que entra y sale cualquier tipo de música. La música, en un spot, es algo así como el medio ambiente o el mundo del protagonista.

Por eso las grandes marcas tratan de producir sus spots en las casas productoras especializadas, pues sólo ellas saben manejar el sonido.

En las casas productoras, los efectos especiales no parecen defectos esenciales. Además, un buen guión siempre es redactado por un profesional de la comunicación.

Un buen redactor de guiones, sabe cuántas palabras hay que poner entre coma y coma y cuáles son las palabras que peor se oyen a través de las bocinas. El buen redactor, ayuda al locutor escribiéndole guiones con respiración, con prosodia, con fonética y con ritmo.

En fin, que un guión de radio es algo más que una pieza sonora: es la voz de la consciencia de nuestra marca. Buen día, Comunidad Roastbrief.