Los grandes son los que hacen grandes cambios. Un visionario, tiene  gran espíritu y fuerza. Steve Jobs, un gran visionario, que ha dejado una gran huella en el mundo. Antes de él, las computadoras eran grandes máquinas. Máquinas que recibían y procesaban datos, para convertirlos en información útil.

El gran cambio, llegó. Nació Steve Jobs, y con él  la nueva era en las computadoras. Él logró hacer lo difícil en algo sencillo, práctico, funcional. Un solo aparato logró sintetizar los ritmos del mundo en un aparato simple de manipular. Un aparato el cual ofrecía una personalidad. El mundo latente por tener esta personalidad, lo compró. Compramos personalidades, no productos.

Los diseños de Apple revolucionaron la nueva era. La tipografía fue una de las claves del cambio. Las texturas en sus dispositivos móviles y sus computadoras. Una textura, lisa, que invita a querer tenerla. Un diseño sencillo, fácil de usar.

Ahora, el gran vendedor, el gran orador, ha dicho adiós. Y ha dejado en todo el mundo su vida. Una vida que a pesar de ya no estar como un cerebro que genera cambio, él, está presente en un mundo nuevo. Un mundo virtual en el cual todo mundo está. Steve Jobs no ha muerto. Vive en todas nuestras Mac´s.

Roastbrief le da estás palabras a un grande. Un grande que convirtió su sueño en realidad. Un sueño que nació en el cielo, para ser transformado en la tierra.

Steve Jobs 1955-2011.